Thursday, March 03, 2005

Serenidad

A veces todo ocurre muy de prisa. Se juntan los elementos para que tomes las riendas de situaciones que transcurrían sin que casi tuvieras que hacer nada. Eso es más o menos lo que ha pasado en estas últimas 3 semanas.

Creo que no sé quedarme quieta. Así que cuando las cosas van de sí, procuro tomar parte activa en su evolución. No me gusta ser espectadora de mi propia vida. Me gusta más vivirla. A veces he llegado a meterme en algunas situaciones sólo para ver lo que podría hacer de ellas. Ver que puedes contra la adversidad da confianza. Ver que superas tus límites da fuerza. Ver que puedes en contra de ti misma da fe. Todo eso me hace sentirme viva. Y eso que tampoco pretendo probar nada a nadie, sino a mi misma. De vez en cuando necesito averiguar que todavía tengo yo el control de las cosas, y no que las cosas me tienen controlada. Bien saben mis más íntimos amigos que hace unos años las cosas me tuvieron atada, que al buscarlos, encontré mis límites y me llevé el puñetazo de mi vida. Buena lección de vida, pero procuraré que no ocurra 2 veces.

De ello que quizá mi serenidad sea fruto de todas esas vivencias. Lo cierto es que la lógica quisiera que no me encontrase especialmente serena… pero la calma se ha apoderado de mí.

Mis andanzas mentales actuales, con tanta calma que perder, me llevan a pensar en India. No soy turista, soy viajera. O sea, que cuando quiero conocer un país, hago las maletas, compro un billete de transporte, y me voy a vivir ahí. Así que ya os podéis imaginar cuales son mis ideas sobre India… Creo que me conformaría con unos 6 meses ahí. Pero como siempre, no le pondría fecha de fin. Esta vez me iría con un proyecto, no sólo con las maletas. No consigo saber si estos sueños despiertos son frutos de me serenidad… o ganas de huir corriendo de ella. O quizá después de estas 3 semanas, simplemente necesito desconectar, y para ello sueño despierta. O quizá todo eso sea fruto de los insomnios de las últimas semanas… el factor común es que “estas últimas semanas” tienen la culpa de mis sueños despiertos.

No me toméis al pie de la letra: yo misma no doy mucha importancia a mis sueños despiertos. Disfruto de la calma. Y de hecho creo que voy a dedicar más esfuerzos en mantenerla que en huir de ella. Empezaré con una taza de té…

4 Comments:

Anonymous Pablo said...

Tienes ese punto de valor que a mí me falta para estas cosas :) ¿Será porque no te asustan los idiomas?

2:34 PM  
Blogger Axque said...

Admiro esas personas que encaran de frente los problemas y, aún peor, sus propios fantasmas interiores.

Nos pasamos la vida huyendo del centro de nosotros mismos, cuando lo más fácil sería dirigirnos hacia él y tomar las riendas de nuestro propio destino. Fácil objetivamente, pero somos humanos, y como tales imperfectos e inexplicables...

Aunque no hay mejor remedio que soñar despierto, pues te permite verte en situaciones que en la realidad difícilmente podrías reproducir, y pugnar por lo que eres y lo que quieres dentro de esas situaciones oníricas. Soñar despierto es todo un arte que nos permite ser aquello que no somos, y sobre todo escoger lo que vamos a ser en la realidad.

Por cierto, te he enlazado. Espléndido blog, mademoiselle.

5:02 PM  
Anonymous Lili said...

Dis sonc tu les connais tous ces gens qui t'acclament?
Bisous ma Fanny

10:00 PM  
Blogger teablogger said...

Oui, je les connais, et si tu viens à Madrid je te les présente tous!

3:38 PM  

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