Thursday, May 12, 2005

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Las 3 últimas semanas han sido altamente útiles: las he dedicado a hacer lo menos posible para recuperar la energía perdida a lo largo de los 7 u 8 meses anteriores. Y creo que en cierta medida ha funcionado, estoy mucho más descansada, pero curiosamente no me siento con la misma energía de cuando vuelvo de unas vacaciones más productivas, aunque sean de las más aburridas que haya (mi especialidad de los últimos años de penuria económica: ir a casa de los papis, que suelen trabajar o estar fuera de vacaciones, ya me diréis hay que ser tonta, y os contestaré: sí, hay que serlo. Pero si os digo que tengo un piso libre de padres de 130 m en el sur de Francia durante 1 semana en agosto, seguro que me decís de todo para que os invita :P).
En fin, el relato de un descanso totalmente improductivo no tiene ningún interés. Así que os contaré otras cositas.

Este fin de semana ha venido mi hermana. Realmente, se quedó 4 días. La idea esencial cuando viene es que se vaya con la maleta llena. Me explico: vive en Ginebra, Suiza. No os aburriré con datos sobre el franco suizo, pero vamos, que es un chollo cobrarlo pero no gastarlo ahí. O sea que hicimos sesiones intensivas de tiendas. Y lo genial ha sido que por primera vez, no nos hemos quedado todo el rato a solas. Coincidió que también estaba aquí un amigo mío que estudió en Ginebra y habla perfectamente francés, así que salimos unas veces con mi pandilla (no, no la de la secta, se siente), y eso permitió que no hiciera sobredosis de hermandad. La primera vez que vino, se quedó 10 días, y yo necesité 6 meses para reponerme. “Y que remuevo el pasado hasta revolverte el estómago, y que me quejo de mi hermana pequeña y los padres que la trajeron al mundo (ella es la mayor), y que te reorganizo el piso porque hermanita mía, eres un desastre en la casa, etc, etc, etc”. Pero ya he aprendido a no dejar que me coma, y creo que esta vez los resultados han sido muy buenos. No me malinterpretéis: adoro a mi hermana. Y seguro que precisamente se permite determinadas cosas conmigo (entender = se pasa 3 pueblos) porque precisamente tenemos una relación muy estrecha llena de confianza mutua y comunicación.

El fin de semana anterior, que era puente, nos fuimos a Salamanca. Vale, me chico me tiene que enseñar a colgar fotos en el blog para que os podáis reír un rato. Así que eso tendrá que esperar antes de inmortalizarse en el blog.

Y este fin de semana, toca estudiar. Hace semanas (que digo, meses) que no lo hago, ya no sé cómo se hace, pero no hay más remedio. Con todas las clases que perdí, tengo un montonazo por recuperar, y probablemente tenga examen la semana que viene. Además del proyecto de fin de master, que la verdad no tengo muy claro en que hemos quedado (creo que nos vamos todos a China de juerga a estudiar la cerveza local, o algo así).

Teatime!

2 Comments:

Blogger Imperator said...

He diseñado un meticuloso plan para este fin de semana. Empieza cuando llego a mi casa a las 18:30 el viernes, y supone que no voy a salir de mi casa hasta el lunes a las 8:30.

Voy a hacerme sangre a base de tocarme los cojones, oye. :)

10:46 PM  
Blogger cary said...

Ahora comprendo que lleves tanto tiempo sin dar señales de vida. Nos tenías preocupados, pero te estaba cuidando tu hermana mayor, que alivio :PPP

9:44 AM  

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